Si la izquierda llega al poder, “no podrá gobernar con decretos y 49,3”, cree Raphaël Glucksmann
El eurodiputado Raphaël Glucksmann, presidente de la Place publique, juzga el miércoles en una entrevista con Nuevas observaciones que la izquierda no puede “no gobiernan por decretos y 49.3”. Habrá que “discutir con las personas con las que hemos luchado, sin negarnos a nosotros mismos”, él dijo.
El ex jefe de lista del Partido Socialista – Lugar Público en las elecciones europeas, que participa en el Nuevo Frente Popular creado hace unos días por las fuerzas de izquierda para contrarrestar la mayoría de la Agrupación Nacional en la Asamblea, cree que, sin mayoría absoluta, “el único camino posible” por la izquierda “es democracia parlamentaria”.
“Ahora le toca a la Asamblea construir mayorías. El ejecutivo pasará a ser albacea. No podremos gobernar con decretos y 49.3…”estimó, en un ataque al campo presidencial, que ha utilizado mucho estas herramientas, pero también al líder «rebelde» Jean-Luc Mélenchon, que prometió recurrir a decretos para la derogación de la jubilación a los 64 años o el aumento de la el salario mínimo si la izquierda estuviera en condiciones de gobernar.
Tomar un decreto para fijar el salario mínimo en 1.600 euros netos, “no es un método de gobierno”cree el señor Glucksmann, antes de insistir: «Y no durará mucho». La izquierda debe tener poder de iniciativa, pero hacer que dé frutos mediante discusiones con otros funcionarios electos. »
“Si somos cerrados, sectarios, si no discutimos con nadie más que con nosotros mismos, cometeremos un error democrático y un error estratégico total”añade el socialdemócrata, que considera necesario “Debatir con los demás grupos parlamentarios, entender las reacciones, ver cómo podemos llegar a las personas que no están de nuestro lado”.
“Esto no sucederá repitiendo “todo mi programa, nada más que mi programa” y diciéndoles a los demás: ¡ustedes están ahí como espectadores del despliegue de nuestra omnipotencia minoritaria! »Continúa con una nueva crítica dirigida al líder de LFI. La izquierda “No es una elección, hay que discutir con la gente con la que hemos luchado, sin reprimirnos, y convencer”afirma el señor Glucksmann, reconociendo al mismo tiempo que habrá “un momento de aprendizaje que corre el riesgo de ser caótico…”.
También afirma que Emmanuel Macron no lo llamó para ofrecerle el puesto de primer ministro y que él no “no se preguntó nada”. El eurodiputado tiene intención de trabajar “a la construcción de una gran fuerza democrática francesa, propugnando la ecología política”. “Con la construcción del poder europeo, estas son las dos cosas que ocuparán mi vida en los meses y años venideros”asegura el señor Glucksmann.
