Después de cuatro años de purgatorio, el transporte aéreo acaba de recuperar e incluso superar sus niveles de 2019. Fue en abril cuando el sector borró el paso de la pandemia de Covid-19 e incluso reanudó su marcha, reveló, el jueves 11 de julio, el estudio anual. de la firma AlixPartners. “Todas las regiones del mundo están por encima de las cifras de 2019, excepto Asia”explica Pascal Fabre, socio de la empresa.
A pesar de duplicar su tráfico aéreo en 2023, el continente asiático sufre el retraso en el reinicio “El tráfico internacional procedente de China aún no ha vuelto a los niveles anteriores a la crisis”explica el señor Fabre. Después de aumentar un 38% en 2023 y otro 10% en 2024, como prevé el estudio, el tráfico aéreo mundial debería volver a su velocidad de crucero prepandemia con un aumento anual del 3% al 4%.
Pero, mire el estudio, no se descartan todas las dificultades, como podemos ver los precios del combustible, un 20% más altos que antes del Covid, una desventaja para las compañías aéreas porque el queroseno representa un tercio de sus correcciones de costes. Al mismo tiempo, las empresas también se enfrentan a un fuerte aumento de los costes laborales.
Fuertes aumentos salariales
Esto es especialmente cierto para las aerolíneas estadounidenses, que tienen muchas licencias durante la crisis y tienen dificultades para contratar, a menos que aumenten los salarios. En Estados Unidos, las principales empresas estadounidenses han tenido que conceder aumentos salariales muy importantes, a veces superiores al 40%, para conservar a sus pilotos. En agosto de 2023, American Airlines acordó un aumento salarial del 46% para sus navegantes repartido en cuatro años. Un mes antes, la otra gran compañía aérea estadounidense, United Airlines, había registrado un +40% en cuatro años. Para United, el coste de esta revaluación se estima en unos 10.000 millones de dólares.
No es de extrañar, señala AlixPartners, que estos costes adicionales afecten a la rentabilidad de las empresas. Esto es menos cierto en Europa, donde Air France y otros han sido mucho menos generosos. Consecuencia: para las empresas del Viejo Continente, los beneficios han sido o serán superiores a los de 2019 en 2023 y 2024, con 8.600 y 9.000 millones de euros, respectivamente, frente a los 6.500 millones de hace cuatro años.
En América del Norte, los beneficios se estancaron en 14.800 millones de euros, frente a los 17.400 millones antes de la pandemia. Por una vez, no son sólo las compañías aéreas estadounidenses las que más sufren por el bajo coste, continúa Fabre. Según él, “El aumento de los costes ha socavado el modelo económico de las empresas de bajo coste”destacando las principales como Southwest o Spirit Airlines, que “Estaría en grandes dificultades”él añade.
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