La situación crítica por las acusaciones de acoso en el PSOE añadió esta semana un nuevo protagonista: Francisco Luis Fernández Rodríguez, quien era el alcalde socialista de Belalcázar (Córdoba), y que renunció a su cargo y pidió la baja como militante tras la publicación en varios medios de mensajes que se le atribuyen dirigidos a una subordinada en el entorno municipal.
Qué se investiga y qué se ha publicado
En la cobertura de RTVE/ EFE, el caso se sitúa en el contexto de dos denuncias gestionadas a través del canal interno del partido (la otra involucra a un dirigente del PSPV-PSOE en Valencia). Respecto a Belalcázar, RTVE informa que el alcalde renunció «tras ser señalado» por enviar mensajes de contenido sexual y machista a una subordinada, y añade que también se le acusa de haber enviado fotografías no solicitadas; Fernández, por su parte, niega que haya habido acoso y describe las conversaciones como «inapropiadas».
Cadena SER añade un dato temporal: los mensajes publicados se situarían entre marzo de 2023 y los primeros meses de 2024, atribuyendo la difusión inicial al diario ABC.
A día de hoy, lo que se ha confirmado en fuentes públicas es:
- La presencia de mensajes que se le atribuyen al alcalde en diversas publicaciones.
- La renuncia al puesto y la desvinculación de la militancia (según SER y RTVE).
- La iniciación de un proceso interno mediante el canal del PSOE (según RTVE).
Lo que no se ha revelado públicamente (en fuentes abiertas y verificables) es el detalle íntegro de las pruebas, la identidad de la denunciante (que generalmente se resguarda), o si ya existe un procedimiento penal formal que avance más allá de las acciones preliminares.
De qué manera opera el protocolo interno del PSOE
En el Protocolo contra el acoso sexual del partido (publicado en 2025), se detalla un Órgano de Lucha contra el Acoso formado por tres individuos y destinado a operar con independencia y autonomía, responsable de recibir quejas, liderar la investigación, sugerir medidas de protección y redactar un informe final (que puede resultar en expedientes internos).
El mismo documento destaca dos conceptos que aclaran por qué numerosos casos se manejan inicialmente «internamente»:
- La privacidad de quien denuncia y del proceso.
- La presunción de inocencia junto con el derecho de defensa de la persona implicada en la comunicación.
- Además, el protocolo no obstaculiza recurrir a la vía judicial, pudiendo incluso detenerse el procedimiento interno si existe un proceso judicial en curso.
Razones por las cuales este caso intensifica la crisis del PSOE
RTVE sitúa el episodio de Belalcázar dentro de una sucesión de denuncias y dimisiones conocidas en pocos días, junto a otros nombres ya en la agenda pública, y señala que Ferraz anunció el refuerzo del protocolo ante “los casos que están saliendo a la luz”. El contexto político —con presión pública y mediática creciente— es clave para entender por qué estas situaciones se están resolviendo con decisiones rápidas en el plano orgánico (bajas, dimisiones, expedientes), aun cuando la determinación completa de responsabilidades pueda requerir más tiempo.
Lo que podría suceder a continuación
A partir de aquí, generalmente se abren tres caminos (no siempre excluyentes):
- Cierre institucional local: la salida del alcalde obliga al Ayuntamiento a reorganizar el gobierno municipal (según la normativa local aplicable).
- Vía orgánica: el PSOE puede seguir con la investigación interna y, en función de lo que se acredite, adoptar medidas adicionales.
Vía judicial: si hubiera una denuncia presentada ante la Fiscalía o un juzgado, el ritmo y el alcance dependerán de las diligencias y resoluciones judiciales. En este contexto, el PSOE ha optado, en los numerosos casos conocidos este año, por ocultarlos y no denunciarlos ante las autoridades, algo que ha sido reprobado tanto por la ciudadanía como por la clase política.