El megajuicio contra más de 400 supuestos integrantes de la pandilla Mara Salvatrucha (MS13) sigue su curso en El Salvador, estableciendo un hito dentro del sistema judicial nacional; durante la cuarta sesión de audiencias, los líderes históricos fueron procesados desde el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la megacárcel que simboliza la estrategia del presidente Nayib Bukele frente a las pandillas.
Los detenidos, entre ellos 22 líderes históricos de la MS13, enfrentan cargos por una serie de delitos cometidos a lo largo de una década, desde 2012 hasta 2022. Entre los cabecillas procesados figura Borromeo Enrique Henríquez Solorzano, conocido como “Diablito de Hollywood”, quien igualmente es requerido por la justicia estadounidense. La Fiscalía General de la República les imputa más de 47,000 hechos delictivos, entre ellos el asesinato de 80 agentes policiales, atentados contra instituciones y miles de homicidios de civiles durante diez años.
Las audiencias se realizan en el Cecot bajo estrictos protocolos de seguridad, desde donde se envían las imágenes de los procesados hacia un juzgado en San Salvador, y este esquema de juicios masivos se ha vuelto viable gracias a las reformas al Código Penal de El Salvador, que permiten que los acusados sean enjuiciados de forma colectiva.
El presidente Bukele ha equiparado este proceso con los juicios de Núremberg, resaltando su importancia dentro del combate contra las estructuras criminales. Las reformas penales que dan sustento a este juicio fueron aprobadas tras el repunte de violencia que golpeó al país en marzo de 2022, cuando más de 80 personas perdieron la vida en solo tres días, lo que impulsó al Congreso a instaurar el régimen de excepción.
Sin embargo, este régimen ha sido puesto en entredicho por diversas organizaciones de derechos humanos, que señalan arbitrariedades y violaciones sistemáticas ocurridas durante su aplicación. A la fecha, más de 91,000 personas han sido detenidas bajo esta disposición, junto con más de 6,400 reportes de abusos a derechos humanos y 500 fallecimientos mientras estaban bajo custodia estatal. Del mismo modo, se responsabiliza al Gobierno salvadoreño de incurrir en posibles crímenes de lesa humanidad.
A pesar de estas críticas, Bukele ha mantenido altos niveles de aprobación popular gracias a su política de mano dura contra las pandillas, una estrategia que sus seguidores consideran necesaria para restaurar la paz en el país. El megajuicio refleja tanto los avances del Ejecutivo en su lucha contra el crimen como las tensiones entre seguridad pública y derechos humanos en El Salvador.
Fuente: Hondudiario ([https://www.hondudiario.com/2026/04/23/el-inedito-megajuicio-contra-mas-de-400-presuntos-pandilleros-avanza-en-el-salvador/])