“Los contenidos para formar IA tienen valor y precio”

“Los contenidos para formar IA tienen valor y precio”

Alexandra Bensamoun es especialista en derechos de autor y profesora en la Universidad Paris-Saclay. Después de participar en el informe de la Comisión sobre Inteligencia Artificial (IA), presentado al gobierno en marzo, el Ministerio de Cultura le encomendó –con la participación del Consejo Superior de la Propiedad Literaria y Artística– una misión sobre la aplicación de una disposición muy debatida del reglamento de la Ley Europea de IA: la obligación, para los fabricantes de IA, de proporcionar un resumen detallado de los datos (artículos, libros, fotografías, etc.) utilizados para entrenar sus modelos.

Su informe sobre este punto, que había suscitado la oposición de París y de empresas como Mistral o Meta, se espera para finales de 2024, antes de la cumbre internacional sobre IA que se celebrará en París en febrero de 2025.A mí Bensamoun también recibió el encargo de opinar sobre los modelos de negocio entre los fabricantes de IA y los propietarios de contenidos (prensa, editorial, música, etc.), otro tema delicado, mientras se firmaban los primeros acuerdos remunerados entre OpenAI y la El tiempo financiero, Corporación de noticias (El Wall Street Journal…), Prisa Medios (el pais) o, en Francia, El mundo.

PAG¿Por qué la IA está revolucionando los derechos de autor?

Los derechos de autor nacieron de una revolución técnica: la impresión. Y todas las revoluciones tecnológicas lo han sacudido: Internet, la Web móvil, el streaming… Hoy le toca a la IA oponerse. De hecho, la IA generativa, que produce textos, imágenes o sonidos, debe entrenarse con datos de calidad. Y el contenido cultural y mediático son datos de calidad. Por tanto, los derechos de autor son parte de la cadena de valor del diseño de IA y deben ser valorados.

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¿Cómo podemos conciliar los dos principios contradictorios de la Ley de IA: la obligación de los fabricantes de IA de proporcionar un resumen detallado de los datos de entrenamiento y su derecho a invocar el secreto comercial para preservar sus conocimientos?

Lo importante es salir de posturas y reconocer que existe una cadena de valor. Pagamos por todos los insumos: chips de computadora, talento, electricidad… El contenido utilizado para entrenar la IA también tiene un precio. La dificultad es que la Ley de IA exige que este resumen de los datos esté disponible para todos. Hubiera sido interesante confiarlo a un intermediario. (por ejemplo, la Oficina Europea de IA) preservar, si fuera necesario, la confidencialidad.

Dicho esto, no podemos invocar el secreto empresarial para eximirnos de aplicar la ley. Además, este concepto se menciona en los perímetros explicativos. (de los anexos) del texto, pero no en la propia disposición, que tiene fuerza de ley.

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