lEl propietario de una casa que se resquebrajó tras un episodio de intensa sequía sólo puede obtener de una aseguradora una indemnización por sus daños bajo dos condiciones principales: que su municipio haya sido, a posteriori, por decreto interministerial, declarado en estado de catástrofe natural durante el episodio; que un perito admitió que esto último constituía “la causa determinante” del daño.
Si se cumplen, pero el asegurador rechaza su garantía, el propietario dispone de un plazo determinado para actuar contra él (cinco años, para los contratos celebrados durante un período de ley del 28 de diciembre de 2021Hace dos años. Pero ¿cuál es el punto de partida de este plazo?
De 15 de diciembre de 1993jurisprudencia considera que ésta es la fecha de publicación de la orden en Diario Oficial. ¿Se puede posponer esta fecha cuando los daños se descubren más tarde? Ésta es la pregunta que plantea la siguiente cuestión.
El 20 de junio de 2014, el Sr. y M.A mí X comprar una casa en Haute-Garonne (en Plaisance-du-Touch), sumando la suma de 270.000 euros. Tras retirar la hiedra y las zarzas que cubrían los muros exteriores, descubrieron microfisuras escalonadas, sintomáticas del deterioro por sequía. Un alguacil también nota un “falta de planimetría” del terreno, lo que impide en particular el cierre de un vestuario.
El X conoció que el pueblo fue reconocido en estado de desastre natural, desde el 1oh Abril de 2011 al 30 de junio de 2011, mediante decreto publicado el 2 de agosto de 2012. Pero, como las grietas no eran detectables, sus vendedores, la Y, no hicieron declaración de desastre.
El 27 de abril de 2015 solicitaron en procedimiento sumario el nombramiento de un perito, tras haber citado a la Y, que llamó en garantía a su aseguradora de entonces, Matmut. En efecto, la garantía del siniestro no recae en la compañía que asegura el bien cuando se descubre el daño, sino en la que lo asegura durante el período que abarca el decreto, según se considera el Tribunal de Casación.
No hay culpa
Un año después, el experto dice que la sequía de 2011 “es la única causa de los trastornos”pero eso las grietas “estaban ocultos a la vista, debido a la vegetación que cubría las paredes”, que exonera a los vendedores de cualquier culpa. Fija el coste de las reparaciones en 84.300 euros.
Matmut se niega a pagar esta suma al ‘artículo L 114-1 (2°) del código de seguros, “ en caso de un desastre, el plazo no corre » eso desde el día en que los interesados tuvieron conocimiento de ello. O, en su caso, el día de julio de 2014 en el que descubrieron las grietas. Sostienen que su laudo del 27 de abril de 2015 se presentó dentro del plazo de dos años.
Te queda el 27,73% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.