Su libro anterior, Los sepultureros (Fayard, 2022), había provocado un terremoto. Al sumergirse en el preocupante mundo del grupo de residencias privadas de mayores Orpea, Víctor Castanet se encontró ante una serie de abusos y malversaciones que, en última instancia, sufrieron los residentes y el personal de estos establecimientos. Dos años más tarde, tras una profunda investigación, el autor aborda, esta vez, el otro extremo del espectro de la dependencia: después de los mayores, los más pequeños.
En Los ogrosel periodista pinta un cuadro del que emerge, una vez más, una «oveja negra» de la profesión. En este caso, el grupo People & Baby, cuyo fundador y presidente, Christophe Durieux, acaba de ser destituido de su cargo: en abril, fue despedido por Arcenta, el fondo de deuda al que había pedido un préstamo vertiginoso.
Capítulo tras capítulo, el retrato elaborado por Víctor Castanet revela a un hombre, según él, con un frenesí de adquisiciones, al mismo tiempo que presta poca atención a los métodos (por ejemplo, pidiendo a sus equipos que escribieran críticas falsas en Internet… ) y menos aún en el bienestar de los niños. Todo ello sin perder de vista sus intereses: según el autor, Christophe Durieux acumularía con su esposa un enorme patrimonio inmobiliario, financiado en parte con dinero público.
La tragedia ocurrida en Lyon ayudó a liberar la expresión. En junio de 2022, una niña de 1 año fue asesinada en una microguardería de People & Baby por la trabajadora de la guardería responsable de cuidarla. Tras el primer susto, se soltó la lengua, tanto por parte de los padres como del personal del grupo. Desde las investigaciones hasta los procesos judiciales, ya no hay acusaciones de violencia física, racionamiento de todo tipo (pañales, comidas, juguetes) y prácticas comerciales cuestionables. El informe de dos empleados del grupo, acusados de malos tratos en una guardería People & Baby de Villeneuve d’Ascq (norte), se presentará en Lille el 23 de septiembre.
Más allá de los abusos observados a escala de este grupo particular, Víctor Castanet destaca las debilidades de un sistema sostenido con dinero público, donde con demasiada frecuencia la norma es el bajo coste, debido a la competencia. frenético. Planes de ayuda mal diseñados, falta de control por parte de las autoridades supervisoras, complacencia de los funcionarios electos locales, incluso demasiada permeabilidad de un ministro a la presión de los lobbies: la carga está documentada. Apoyada en una escritura sin descanso, la investigación consigue provocar escalofríos sin eludir nunca los temas técnicos. Esto demuestra, sobre todo, que la situación en la primera infancia no es mucho mejor que en la vejez. Es de esperar que su publicación sacuda no sólo a los padres, sino también a las autoridades públicas responsables de la primera infancia.
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