Mientras se preparaba para volar a Europa, donde se reuniría con autoridades e inversores, el ministro de Finanzas de Brasil, Fernando Haddad, anunció el domingo 3 de noviembre la cancelación de su viaje previsto para el día siguiente. Según un comunicado de prensa, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, habría de hecho » pedido « quedarse en el país para concentrarse en una “tema doméstico” prioridad: un proyecto de recortes presupuestarios.
Si el ex metalúrgico fue elegido sobre la base de un programa social, una ley que establezca un “marco presupuestario” Aprobado en agosto de 2023 por el Congreso, lo obliga a aplicar una política estricta, que resulta en austeridad. De hecho, el texto limita el crecimiento real del gasto al 2,5% anual.
Sin embargo, la medida fue presentada por el propio gobierno de Lula, integrado por ministros de partidos de distintas orientaciones políticas y frente a un Congreso dominado por la oposición. Se ve así obligado a realizar dolorosos arbitrajes para satisfacer a sus aliados. EL “marco presupuestario” También pretendía sustituir otra ley más rígida, adoptada en 2016 bajo el gobierno de Michel Temer, que preveía la congelación del gasto público por un período de veinte años.
Según Felipe Salto, economista jefe de la firma de inversiones Warren, el gobierno planea reducir “gastos obligatorios” definido por la Constitución brasileña, que representa más del 90% del gasto total. Según datos del Gobierno, en octubre ascendieron a 3.980 mil millones de reales (632 mil millones de euros), o el 19,4% del producto interior bruto (PIB).
Reducir la deuda pública
entre los “principales candidatos” el objetivo de estos recortes, predice el economista “Recortes en los sectores de salud y educación, donde más aumenta el gasto”así como un subsidio para los trabajadores que ganen hasta el doble del salario mínimo. También cree que el seguro de desempleo, la seguridad social y el subsidio para personas de bajos ingresos mayores de 67 años o con discapacidad podrían desindexarse del salario mínimo.
El experto recuerda además que el Gobierno se compromete a finalizar el año 2025 con un “déficit cero”con el objetivo de reducir la deuda pública, que asciende al 76,6% del PIB. Para garantizar este objetivo, “Necesitamos hacer un recorte de alrededor de 40 mil millones de reales”él calcula.
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