El director de recursos humanos (DHR) de la SNCF, Philippe Bru, y representantes de las organizaciones sindicales abandonaron una reunión el miércoles 20 de noviembre, justo antes del inicio de la huelga que perturbará el tráfico ferroviario el jueves 21 de noviembre. El objetivo de la “mesa redonda” era concluir las obligatorias negociaciones salariales anuales.
Oficialmente, la huelga no tiene nada que ver con este tema. La comunicación se refiere a la oposición al desmantelamiento de Fret SNCF y a la creación de filiales de TER abiertas a la competencia, así como a la futura financiación de las infraestructuras ferroviarias. Tantos temas sobre los que la dirección del operador ferroviario no tiene control, ya que surgen de la normativa europea o de la ley. Por otra parte, obtuvo del gobierno, que acaba de decidir congelar el índice de los funcionarios, un aumento general de los salarios. El Estado es accionista al 100% de la SNCF.
La dirección ha propuesto un aumento general del 0,5%, que se suma a un aumento automático de la nómina del 1,7% vinculado a la antigüedad. “Se evitó la helada”tenga en cuenta la dirección. En total, la revalorización sería del 2,2%, frente a la previsión de inflación del Banque de France que se fija en el 1,5% para 2025.
La SNCF también mantiene su compromiso de no tener salarios inferiores al salario mínimo, aumentado un 10%. Al menos dos organizaciones deben firmar el acuerdo para que la dirección lo implemente. De lo contrario, el único compromiso que se mantendría sería el de los salarios bajos, desapareciendo el incremento del 0,5%. Los sindicatos tienen hasta el 29 de noviembre para dar su acuerdo.
Diferencia con los trabajadores subcontratados
Dos organizaciones, la UNSA y la CGT, intentaron abrir otra discusión. Desde 2020, la empresa solo contrata trabajadores subcontratados y ya no trabajadores ferroviarios estatutarios. Entre ellos, los salarios ya no son homogéneos. Para un mismo puesto, a veces existen diferencias importantes que complican la organización.
Por ello, las dos primeras organizaciones sindicales del grupo solicitaron la apertura de negociaciones para converger las retribuciones. Lo cual el gerente de recursos humanos rechazó. “Ahora estamos contratando agentes del mercado y debemos retener agentes”dijo la dirección, que quiere mantener cierta libertad.
Mientras las organizaciones sindicales reflexionan sobre su estrategia -firmar o no el acuerdo propuesto- los viajeros deberán comprobar si su tren está circulando el jueves 21 de noviembre. A pesar del movimiento huelguístico, el tráfico anunciado es casi normal para los TGV. Pero no para las Intercités: circula uno de cada dos, ni para el TER, con siete de cada diez en circulación de media. En Isla de Francia, las líneas más afectadas son la D y la R, donde el SUD-Rail es muy extenso, con sólo un tren de cada tres de media, así como el RER B hacia el norte y las líneas H y N. con cada segundo tren. Aún no conocemos el efecto de la huelga en las actividades de transporte de mercancías.
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