“Si bien pocos accionistas han ganado dinero con Vallourec, Vincent Bolloré y Apollo lo han hecho bien”

lEl mercado de valores es un deporte de combate donde la suerte en el momento adecuado cuenta tanto como la estrategia. Pocos accionistas pueden presumir de haber ganado dinero con Vallourec. Antigua joya de la industria francesa, esencialmente miembro del CAC 40, el fabricante de tubos sin soldadura para la industria petrolera ha arruinado a más de un ahorrador. Desde 2010, la empresa ha pasado por más de cinco reestructuraciones que han resultado en aumentos de capital, diluciones, cancelaciones de deuda y otras técnicas destinadas a reponer las arcas periódicamente vaciadas por las sucesivas crisis del petróleo.

Sin embargo, desde principios de este siglo, dos accionistas han conseguido triunfar con maestría: el primero es Vincent Bolloré, que entró en 2002 y se marchó en 2005, con una plusvalía de 1.700 millones de euros. Uno de los mejores tiros de su carrera. El segundo es el fondo estadounidense Apollo, que acaba de vender su participación del 28,4% en el grupo a ArcelorMittal, adquirido en 2021, por 955 millones de euros, es decir, el doble de su inversión en tres años, según cálculos de la agencia. Bloomberg.

Hay que reconocer que el fondo americano asumió más riesgos al reconvertir su crédito en el grupo en acciones tras una nueva ampliación de capital. Convertido en accionista de referencia, cambió el rumbo de la empresa y encargó al nuevo jefe la tarea más ardua y siempre postergada de cerrar las fábricas alemanas del grupo para su traslado a Brasil. La única manera, según el inversor, de competir con el líder mundial, la italiana Tenaris, que casi ya no tiene producción en Europa.

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Los franceses habían iniciado en gran medida el traslado hacia Estados Unidos, Brasil y China, pero manteniendo una base industrial en Francia y Alemania. Ahora le quedan dos fábricas en Francia. Un tema tan sensible políticamente que le costó caro al Estado. El banco público Bpifrance, llamado al rescate en 2016, perdió 500 millones de euros en el asunto, antes de vender sus acciones a Apollo cinco años después. La desgracia de algunos…