Al sur está Hyères, con su centro medieval, su península de Giens y sus tres islas doradas: Porquerolles, Port-Cros y Le Levant. Hyères fértil, automóvil desde el siglo XIXmisiglo y la implantación de plantas exóticas, en particular palmeras, su lugar sigue siendo predominante en términos de floricultura. Hyères cultural, inspiradora de artistas y con dos importantes centros de arte contemporáneo: Villa Carmignac y Villa Noailles. También está Hyères la Thermale, sus avenidas salpicadas de edificios Belle Epoque, mansiones privadas y palacios en ruinas, testigos de una época en la que la aristocracia iba allí de vacaciones o para recibir tratamiento.
En el número 7 del Boulevard Pasteur, el Hôtel des Etrangers, construido en 1890 y posteriormente rebautizado como Hôtel du Parc, era uno de esos opulentos establecimientos frecuentados por una clientela adinerada para disfrutar del suave clima de la apodada “Ciudad de las Palmeras”. Aún en funcionamiento hasta que David Pirone lo adquirió, este buque insignia del turismo costero de ayer había perdido su encanto de antaño. Después de tres años de importantes trabajos de consolidación estructural y diseño de interiores, ha recuperado su esplendor.
El edificio clásico de estilo Haussmann consta de una parte histórica de tres plantas, que posteriormente se amplió en su extensión, de modo que en el lado de la calle se alinean una serie de contraventanas de color gris azulado con lamas. Su fachada, catalogada, fue repintada, siguiendo la tradición y el mandato de los arquitectos de los edificios franceses, con cal blanca cremosa u ocre rosa para la planta baja y el marco de las ventanas con frontones.
La entrada se realiza a través de una puerta arqueada sobre la cual una elegante marquesa de hierro forjado exhibe su abanico de cristal. ¿Bienvenido al Hôtel Lilou o al Chez Lilou? “Elegí un nombre para transmitir mejor que es un lugar abierto a los clientes locales, señala David Pirone. Con mi esposa Lisa, tenemos dos hijos y, si hubiéramos tenido una hija, hubiéramos querido llamarla Lilou. »
Los proyectos de este toulonés, que, después de haberse iniciado en la restauración entre París, Marsella y Saint-Tropez, regresó a Hyères, son como sus hijos y sigue de cerca su gestación. El primero, Le Marais, fue creado en 2013 en la playa de Ceinturon. En la puesta en escena de este gran restaurante, la pasión de David Pirone por el diseño supo expresarse: mesas Jean Prouvé, sillas Philippe Starck, sofá Ron Arad, sillones Patricia Urquiola… Luego, en 2018, un primer hotel en el puerto de Ayguade. , Queen Jane, será para él la oportunidad “dar a conocer de otra manera a quienes diseñan objetos y muebles, en su confianza un ejercicio de arquitectura de interiores”.
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