Su detallado currículum vitae, su gusto por la meditación, la larga enfermedad de su pareja, la imposibilidad de tener hijos… P. (incluido El mundo decidió no revelar su identidad) no está sujeto a vigilancia policial: simplemente está investigando y estudiando los impactos de los pesticidas sobre la salud humana. Cada momento difícil en su vida privada y profesional despierta un gran interés en la industria química. Como el de cientos de otras personas.
A través de una plataforma privada en línea, directivos de los principales fabricantes de pesticidas y biotecnologías tienen acceso, desde hace varios años, a un amplio expediente de personalidades consideradas “críticas” agricultura intensiva, que utiliza masivamente insumos químicos y organismos genéticamente modificados. La escala y precisión de este registro, utilizado sin distinción de nacionalidad, no tienen precedentes. Información sobre la familia, la vida privada, los bienes y los ingresos, la divulgación de direcciones personales, posibles antecedentes penales y, a veces, opiniones políticas, información engañosa y maliciosa: esta base de datos acumula munición, lista para ser utilizada para desestabilizar, desacreditar o dañar.
Obtenido por el medio de investigación Lighthouse Reports y compartido con El mundo y varios medios internacionales, los documentos internos de esta plataforma, denominados “Bonus Eventus”, indican que en este registro aparecen más de 500 científicos, activistas ambientales, periodistas e incluso expertos de Naciones Unidas. Esto parece mucho más detallado y sulfuroso que el “expediente Monsanto”, revelado en mayo de 2019 por France 2 y El mundo.
La sociedad de relaciones públicas Fleishman-Hillard, en nombre de la empresa agroquímica, había elaborado una lista de más de 200 personalidades francesas (políticos, científicos, periodistas, activistas, etc.) clasificadas según sus opiniones sobre los productos. de Monsanto y su credibilidad en el debate público.
Caja negra de guerra de información
el archivo de “elementos contextuales sobre personalidades críticas” constituido por Bonus Eventus va mucho más allá. Algunos periodistas de investigación conocían la existencia de esta plataforma, pero hasta ahora ninguno había logrado consultar esta caja negra de la guerra informativa que entregan los industriales de agroquímicos y biotecnología a aquellos. a quienes consideran opositores. El acceso a la plataforma se controla mediante un nombre de usuario y contraseña, asignados por v-Fluence, el pequeño empresa de gestión de reputación quien dirige el sistema, especializado en defender los intereses de la agroindustria. Las asignaciones de cuentas en Bonus Eventus son parsimoniosas y se realizan por cooptación. Según nuestras informaciones, alrededor de un millar de personas tienen sus entradas en este selecto club, íntegramente desarrollado en defensa de la agricultura intensiva.
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