En el Théâtre des Amandiers, la segunda vida de los libros de agravios

En el Théâtre des Amandiers, la segunda vida de los libros de agravios

Michel Barnier podría haber venido al Théâtre des Amandiers de Nanterre el sábado 16 de noviembre. El Primer Ministro, que anunció en El parisino el 26 de octubre pidió a sus equipos que profundizaran en las listas de quejas derivadas de la crisis de los “chalecos amarillos” para definir su futuro “plan de acción”, Habríamos observado que el mundo del teatro tomó la iniciativa y se apoderó de estas páginas negras de los ciudadanos, pero olvidadas en los estantes de los archivos departamentales y nacionales durante más de cinco años por el poder político.

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Noble Abrir libros de quejasEsta tarde de conferencias reveló los textos inéditos de cinco autores a quienes Christophe Rauck, director del Théâtre des Amandiers, propuso dar vida a estos agravios para hacer “trabajo de la memoria”. Penda Diouf, Claudine Galea, Christophe Pellet, Constance de Saint Remy, Noham Selcer, todos acudieron a los archivos de Altos del Sena y consultaron este material impresionante, estos cientos de solicitudes, propuestas, críticas, testimonios de vida escritos a mano.

Tantas botellas en el mar, peroratas escritas en blanco y negro con la esperanza de ser escuchadas. “Como una carta a Papá Noel sin estrellas en los ojos. (…) Todas las frases dicen lo mismo: no vivimos lo suficientemente bien”señala Penda Diouf en un texto retrospectivo, juiciosamente titulado ¿Y tú, estuviste ahí en las rotondas?a la atención de todos aquellos que ya han olvidado este movimiento de protesta.

“Es todo un pueblo expresándose”

“No estamos del mismo lado, no he frecuentado las rotondas pero cuando te leo me conmueve y me enfada”, dice Claudine Galéa. “Leer este material crudo y muy político se ha convertido en una droga para mí. En estos cuadernos se expresa todo un pueblo”testifica Constance de Saint Rémy. A partir de esta experiencia, el joven autor escribió El juego democráticoun texto potente en el que imagina a una joven diputada recluida en la cocina de una cuidadora y señora de la limpieza al final de su carrera, exhausta y enfadada. “Quiero tu tiempo y tu escucha”ella le insiste. “¿Por qué estoy en descubierto el día 15 del mes sin exceso, sin desviación, sin placer? Pasé mi vida rompiéndome la espalda y cuidando a los demás. ¿Por qué suicidarse en el trabajo cuando este trabajo no aporta ni rentabilidad, ni seguridad, ni dignidad? ¿Por qué estoy votando? ¿Bloquear? ¿Barrera de qué, de un partido que habla con mis palabras? Porque me dicen lo que quiero escuchar, me están manipulando, ¿sería la primera vez? ¿Por qué no iba a defender mis intereses para defender principios, derechos? ¿Esto me alimentará, pagará mis cuentas? »

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