Si Boeing se resfría, ¡Airbus tampoco es inmune a una ola de frío! El fabricante europeo de aviones anunció el miércoles 16 de octubre su intención de recortar hasta 2.500 puestos en su rama de producción de satélites dentro de su actividad de defensa y espacial, que cuenta con 35.000 empleados. El grupo presidido por Guillaume Faury pretende “racionalizador (hijo) organización para mejorar la competitividad en el futuro ». Esta reestructuración se llevará a cabo hasta mediados de 2026, evitando “medidas restrictivas”es decir, despidos directos, para “limitar el impacto” social, una promesa del fabricante de aviones.
Airbus, el número uno mundial en satélites de telecomunicaciones, lleva varios años afectado “por un clima empresarial muy difícil y que cambia rápidamente, con interrupciones en las cadenas de suministro, cambios en la conducción de los conflictos y presión sobre los costes debido a las restricciones presupuestarias”dijo Michael Schoellhorn, director general de Airbus D&S, para justificar esta reducción de personal.
El fabricante de aviones europeo no es el único que se encuentra en esta situación. Thales también ha participado en recortes de empleo. El grupo dirigido por Patrice Caine anunció en primavera un plan de redistribución que prevé la supresión de 1.300 puestos de trabajo en su filial espacial Thales Alenia Space, de la que posee el 67% junto con la italiana Leonardo (33%).
Este anuncio no sorprendió a los sindicatos de Airbus. “Teniendo en cuenta los resultados financieros bastante catastróficos que tuvimos, sospechábamos que algo así iba a suceder”reconoció Hervé Pinard, coordinador de la CFDT de todo el grupo. El principal sindicato del fabricante de aviones quiere evitar de antemano cualquier fortalecimiento del clima social. “Hay que apoyar socialmente no sólo a los que se van sino también a los que se quedan, para que no se encuentren en una situación en la que multiplicaremos el agotamiento porque la gente tendrá una carga de trabajo que ‘no podrán asumir’alega, por adelantado, la CFDT.
El fin de los grandes satélites
Con una facturación de 2.000 millones de euros, la actividad espacial no puede compararse con los 65.400 millones de euros generados por el grupo, impulsados principalmente por su sector de aviación comercial. Por otro lado, sus pérdidas pesan mucho. En 2023, Airbus ya había tenido que registrar un cargo de 600 millones de euros. En 2024, esta provisión se revisó seriamente al alza hasta los 989 millones de euros. Agobiado por estas nuevas cargas, el fabricante de aviones vio sus beneficios reducidos a la mitad en el primer semestre.
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