Hasta 100 milímetros de lluvia al día, vientos de 100 km/h, granizo: algunas regiones del centro y sureste de Brasil se han visto afectadas por fuertes tormentas desde el viernes, según el Instituto Nacional de Meteorología. Al menos ocho personas murieron tras las fuertes lluvias, que también dejaron sin electricidad a más de un millón de hogares en el estado de Sao Paulo, anunciaron las autoridades el sábado 12 de octubre.
Siete personas murieron en el estado de Sao Paulo, el más poblado del país, muchas de ellas debido a la caída de árboles y el derrumbe de muros, informó la defensa civil del estado. En Brasilia, un soldado murió y otro resultó herido por la caída de un árbol mientras retiraba una bandera frente al cuartel general de la policía militar, según el comando militar de la región.
También en la capital, funcionarios de la Cámara de Diputados debieron abrir paraguas en el pleno ante la caída de agua del techo, según imágenes difundidas en medios y redes sociales. Fugas que también afectaron a equipos electrónicos.
Gran parte de la ciudad de Sao Paulo también quedó a oscuras y al menos 1,6 millones de hogares se quedaron sin electricidad, dijo el grupo energético Enel. “En algunas localidades, tramos enteros de la red han resultado dañados y será necesario reconstruir kilómetros de red, sustituir postes, transformadores y otros equipos”dijo el grupo en un mensaje.
Estas intensas lluvias se producen tras uno de los peores periodos de sequía que ha vivido Brasil desde que se tienen registros, con un récord de más de 165 días sin lluvia en Brasilia, un tiempo seco que ha favorecido la propagación de los incendios.

