“La movilización de recursos sería más eficaz si los centros financieros estuvieran mejor conectados entre sí”

“La movilización de recursos sería más eficaz si los centros financieros estuvieran mejor conectados entre sí”

PAG.Presentado como el continente del futuro, África, sin embargo, carece cruelmente de financiación para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijados por las Naciones Unidas para 2030 y para cumplir las ambiciones de la Agenda 2063, con un déficit de casi 200 mil millones de dólares al año para llenar. Es la observación de un informe coproducida por el Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Comisión de la Unión Africana (UA), debatida en una conferencia organizada el 23 de abril de 2024 por la Autoridad de la Ciudad Financiera de Casablanca (CFCA), una financiera marroquí plataforma que facilita las inversiones entre África, Europa y la cuenca mediterránea.

Una sucesión de shocks exógenos a principios de la década de 2020, desde la pandemia de Covid-19 hasta la guerra en Ucrania, hicieron subir los precios mundiales y provocaron un deterioro de los saldos actuales de los países africanos que son importadores netos de energía y productos alimenticios. Posteriormente, el aumento de los tipos de interés mundiales ejerció una presión a la baja sobre las monedas africanas, en un contexto en el que los inversores prefieren los activos considerados más seguros. Este endurecimiento monetario exacerba la crisis de deuda nacida del efecto tijera entre un crecimiento insuficiente y unas necesidades cada vez mayores de servicio y refinanciación de la deuda existente.

Los efectos nocivos de estas crisis se suman a las consecuencias de fenómenos climáticos extremos como sequías o inundaciones, a pesar de que dos niveles de africanos dependen de la agricultura. En este sentido, África recibe una parte justa de la financiación prevista para la adaptación al cambio climático. Por último, también asistimos a un resurgimiento del riesgo geopolítico, desde el Sahel hasta el Cuerno de África pasando por la región de los Grandes Lagos.

Aflojar la restricción de liquidez que enfrenta el continente

Para explicar esta situación, el informe conjunto de la OCDE y la UA cita la escasez de datos económicos confiables, la fragmentación de recursos entre el centenar de instituciones financieras de desarrollo que operan en África, así como la falta de información. integración de los países africanos. Por último, la percepción sesgada del riesgo africano por parte de las principales agencias de calificación y de los inversores institucionales penaliza a los Estados y a las empresas del continente.

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Para superar este “efecto tijera”, es necesario movilizar más recursos y dirigirlos prioritariamente hacia proyectos con los mayores retornos económicos, sociales y ambientales, mitigando al mismo tiempo el riesgo asociado con estos proyectos. Esto implica, en primer lugar, aliviar las restricciones de liquidez que enfrenta el continente. En noviembre de 2021, el Fondo Monetario Internacional (FMI) realizó una asignación global excepcional de Derechos Especiales de Giro (DEG), por una cantidad sin precedentes de 650 mil millones de dólares. África recibió sólo 33.000 millones de dólares, apenas el 5% de la asignación total.

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